viernes, 20 de mayo de 2011

LA ASAMBLEA DE LOS GATOS (INDIGNADOS)


Rara vez nos reunimos los gatos en la Gran Asamblea desde que decidimos vivir a la sombra de los hombres.
Adormilados, medio satisfechos, satisfechos, comprados por sus caricias y sobre todo por su comida, hemos dejado en sus manos nuestro destino.
No es que nuestra relación sea mala, no, pero hemos pagado un alto precio. Con los humanos siempre se paga un precio.
Nos castran, nos dan extrañas comidas hechas por otros hombres y que saben todas igual, nos operan las uñas para no estropear sus cosas, a veces nos encierran para no molestar, nos compran, nos venden, nos regalan...
Y si somos de la calle, nos cazan, nos encierran en jaulas y a algunos nos eliminan.
Por todo ello la Asamblea de los Gatos Indignados (AGI) ha decidido manifestarse y protestar junto a muchos jóvenes humanos también indignados.
Hemos decidido que los gatos caseros nos esconderemos de nuestros compañeros-amos  y no acudiremos a sus llamadas. Los de la calle se reunirán todas las noches en las plazas para hacer conciertos de maullidos interminables.
Y esta es nuestra lista de reivindicaciones;
Comida fresca para todos.
No a la castración.
no a las jaulas.
No a los niños crueles.
Libre elección del compañero humano.
Libre circulación por las calles.
Libertad para afilar nuestras uñas donde nos apetezca.
No a la desungulación.
Jugar, siempre jugar.
Y amor, mucho amor.
LOS GATOS DE MADRID ESTÁN EN LAS CALLES

viernes, 13 de mayo de 2011

COMO LOS HIJOS DE LA MAR.


Atardecer de luces rojas en la playa. Una trompeta susurra un blues y un pintor sus últimas pinceladas del día. Dos gatos asomados a la esquina del callejón sin nombre.
Pasan los humanos abriendo y cerrando puertas; pocos miran el mar, azul profundo y rojo, hacen quiños ante el ùltimo sol horizontal.
La trompeta se desliza en los corazones y los hombres guardan silencio porque saben que hay un matrimonio sagrado entre la música y el mar.
El pintor mira lejos. ¿Qué puerta se ha cerrado tras su última pincelada.?
Los hombres componen poses para ocultarse del daño de los otros: murallas, puertas, corazas... A los gatos no pueden engañarnos, nosotros sabemos.
Y hay momentos en los que un viejo blues y el mar, azul profundo y rojo, derriban todos los muros y abren todas las ventanas para que entre la brisa fresca.
Enternece y alegra verlos así, abandonados, "casi desnudos, como los hijos de la mar”.
Fabi y yo aspiramos ese segundo de inmortalidad en el que todo está bien, en su sitio y los viejos dioses protectores vuelven a posar sus manos sobre las viejas heridas.
Pasa la noche.
Se abre una puerta.


lunes, 4 de abril de 2011

MENTIRAS QUE MERECEN LA PENA


En estos últimos días han ocurrido muchas cosas en el mundo de los hombres, cosas terribles en lugares lejanos. Fabi y yo las hemos visto en esa ventana que el pintor abre de cuando en cuando.
Hemos visto cómo la tierra gritaba de dolor y a los hombres, enloquecidos, buscar un gesto de cordura y dignidad en su desgracia.
Hemos visto hombres que matan hombres, vociferantes, doloridos, enemigos de sí mismos, levantando trapos que llaman banderas. Fuego, sangre, ruinas y una lluvia negra que se cierne sobre campos y mares.
Hemos visto miedo, tanto que nuestros viejos dioses protectores nos han mirado con tristeza.
El pintor nos acaricia y el calor de sus manos nos hace ronrronear.
Me gustan estos momentos de calma y esperanza.
“Poeta,
ni de tu corazón,
ni de tu pensamiento,
ni del horno divino de Vulcano
han salido tus alas.
Entre todos los hombres las labraron
y entre todos los hombres en tus huesos
de tus costillas las hincaron.
La mano más humilde
te ha clavado un sueño...
una pluma de amor en tu costado.”
León Felipe.

Mis otros amigos gatos continúan con sus vidas igual que siempre: sus riñas, sus amores, sus mentiras y sus verdades. La consigna es sobrevivir porque aún hay esperanza.

domingo, 20 de marzo de 2011

LA LUZ


El pintor, Fabi y yo, hemos pasado unos días de vacaciones.
Juntos hemos visitado el desierto, los volcanes, la mar inmensa...
El pintor, febril, hacía fotos, pintaba, observaba.
Fabi, siempre alerta, íba y venía sin decir a dónde escapaba, qué lugares había visitado, con quién había ronrroneado o de qué fuente había bebido.
Yo, ebrio de arena, de ocres, de sienas, de azules y amarillos, de luz... miro a mis amigos con los ojos entrecerrados. Añoranza, melancolía...
Suena la antigua canción del mar, siento los latidos y el calor de Fabi.
Hice un viaje peligroso. Un viaje del que solo los dioses y los gatos vuelven. Miré, cara a cara, a una dama dulce y cruel que no me quiso:
_Otro día , amigo gato. Primero tienes que pintar el alma.
Mi pintor me acaricia y Fabi se acerca para poner su pata en mi naríz.
Amigo gato: No dejes que la vida se te escape, no consientas que el dolor te pese, ni el amor, ni el desamor. Lo que llevas dentro es un tesoro que nadie te puede robar.
¿Sabes qué es lo que llevas dentro?. Es muy simple: La Luz, tu luz.

jueves, 3 de marzo de 2011

PERDIDOS


Fabi y yo nos hemos vuelto a escapar para desesperación del pintor.
Fabi es una gata aventurera y yo un gato fácil de convencer.
Corre delante de mi con su mirada siempre alerta. Otros gatos nos miran inquietos. Pasamos de largo a toda velocidad.
Hay una bonita plaza abierta al mar, con sillas y mesas donde los humanos, comen, charlan y beben cosas desconocidas. Y un lugar de donde sale música y las parejas humanas se miran a los ojos.
Nos apretamos en rincón oscuro. Hay tantos olores en el ambiente que nos confunden.
Huele a amor, a vino, a desamor...
Dos humanos bailan en la penumbra una canción triste. Ella tiene los ojos cerrados y se apoya en el hombro de él. Huele a dolor. Los vemos dejarse llevar por la música como adormecidos, como a cámara lenta. Algo se ha roto entre ellos.
Los humanos matan lo que aman.
Fabi me mira, está triste y yo rozo mis bigotes con los suyos.
Entre ella y yo casi no hay maullidos, no son necesarios. Nos vemos por dentro. El silencio entre nosotros es clamoroso. Siento los latidos de su corazón y su calor.
Lamemos nuestras heridas antiguas.
Volvemos a casa: el pintor duerme y nos acurrucamos a sus pies.
Si los humanos supieran...
 No matarían lo que aman.


domingo, 20 de febrero de 2011

CARNAVAL


Los humanos tienen una fiesta a la que llaman “Carnaval”. Se disfrazan y se ponen máscaras.

He visto disfraces de muchas clases pero los que más me gustan son los de gato porque se visten de nosotros.
A las humanos les gusta aparentar lo que no son, llevan siempre un disfraz puesto. Quizás no se gustan a si mismos, o les pesa su vida, o nos envidian. Sueñan con vivir en otros cuerpos, otros pueblos y otros huertos.
Durante unas horas, durante estos días de Carnaval, son otro ser. ¿O es en realidad, cuando verdaderamente se disfrazan de ellos mismos?
Una hermosa gata negra se ha colado en nuestra casa con su naricilla pintada y sus bigotes largos hasta las orejas de trapo. Admiro sus movimientos y su alegría.
Fabi y yo contemplamos a la preciosa gata negra mientras maúlla, baila y juega con el pintor. La casa se llena de colores, música y risas. Su lenguaje se parece al nuestro: van y vienen, se esconden y se buscan, se rozan y se apartan.
A veces, el olor de los humanos es agradable.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Descubrir. ( Matisse por favor )


Me llamo Fabi

Soy una gata, no soy caprichosa, y como todas las gatas de mi raza : altiva, independiente y pertenezco a nadie –sino a los que quiero escoger…
Tengo una maestra pero ella y yo fingimos que no nos necesitamos la una a la otra .
Me dijo "Ten paciencia, Fabi, y vete por unos meses . Volveré "
Dejé muchas cosas para irme ,buscando el olor del mar, y de los jardines, buscando el sol que sale , mirando la luna en el cielo, captando sin moverme un mundo de sabores ,de olores , explorando la noche y olvidando mi miedo a la soledad .
Vale la pena escapar para navegar a mi placer, para jugar con las mariposas, dormir en el sol como si fuera una alfombra y después de tanto correr quedarme inmóvil y silenciosa .
Matisse viene, pone la pata sobre mi nariz, quiere hablar y ronronear. Me pregunta si me gusta su casa ; parece inquieto, me busca . Ronroneo a su lado y me rio de sus saltos , de su impaciencia cuando me callo .
Matisse se olvida a veces que se necesita tiempo para domesticarme…



 Je m'appelle Fabi.

  Je suis une chatte , je ne suis pas capricieuse , mais  semblable à tous ceux et celles de mon espèce: hautaine, indépendante et je n'appartiens à personne si ce n'est à ceux que j'ai choisis... 
J'ai une maîtresse mais elle et moi feignons de ne pas avoir besoin l'une de l'autre.
Elle m'a dit "Prends patience, Fabi, et va-t-en quelques mois.Je reviendrai"
J'ai laissé beaucoup de choses derrière moi, à la recherche de l'odeur de la mer,des parfums des jardins, à la recherche du soleil qui se lève, de la lune qui monte dans le ciel, captant sans faire un mouvement un monde de saveurs, de parfums, explorant la nuit et oubliant ainsi ma peur de la solitude.
Cela vaut la peine de m'échapper si c'est pour naviguer selon mon bon plaisir, pour jouer avec les papillons , m'endormir  aplatie au soleil comme si  j'étais un tapis, et après  avoir tant couru rester immobile et silencieuse. 
Matisse vient , pose sa patte sur mon museau, il veut parler et ronronner .Il me demande si je me plais en sa maison;.il semble inquiet, il me cherche.Je ronronne à son côté, et je ris de ses sauts , de son impatience quand je me tais.
Matisse oublie parfois qu'il faut du temps pour m'apprivoiser. 

lunes, 14 de febrero de 2011

El cascabel


Hay hombres que parecen gatos y hermosas gatas que parecen mujeres.
Orgullo, indiferencia, belleza: La mezcla de la seducción.
Cuando una gata te diga que te conoce como si te hubiera parido, sal corriendo, amigo gato: tu amor está acabado.
Fabi es seductora, misteriosa y huele bien.
Tiene un oscuro pasado, pero quién no tiene un pasado que ocultar.
Conocer a una gata no tiene sentido: cada paso, cada movimiento es descubrir un mundo.
No mates el misterio o matarás tu amor.
Fabi es el misterio.
Cuando nos miramos a los ojos, casi nariz con nariz, rozando los bigotes, un vínculo antiguo nos une.
Miradas como espadas desenvainadas que atraviesan los siglos. Un resplandor alegre y nítido:
_¿Estás?
_Estoy
_ Ay
Mi pintor se ha sentado para observar lo que pinta. El también oculta un misterio antiguo, un retrato de mujer gata.
Pero ¿quien le pone el cascabel al gato?

sábado, 12 de febrero de 2011

LOS GATOS LOCOS


No Hay gatos locos, son los humanos los locos.
Cuando un gato enloquece es porque detrás hay un humano que le transmite su locura.
Los gatos peleamos por el territorio, la comida o las gatas. Nuestro amor es una dulce lucha de regateos, huidas y encuentros. Los gatos no tomamos el té del desierto pero nuestra existencia es como ese ritual: suave como la vida, amarga como la muerte, dulce como el amor.
Hay hombres que matan lo que aman.
Nosotros huimos y si no podemos, ofrecemos nuestro cuello para que el rival sepa que la lucha ha terminado.
Fabi se despereza, se estira y quiere morder mis orejas. Pasamos el día jugando a perseguirnos, jugando a nuestra dulce guerra. No es una triste guerra.
Algunos humanos están locos y quieren transmitirnos su locura.

lunes, 7 de febrero de 2011

LA ESCAPADA



El pintor dejó la ventana abierta, no sé si por descuido.
Una ventana abierta es para los gatos, una de esas tentaciones imposibles de resistir. Fabi y yo nos miramos.
La libertad.
_¡¡Mrrrau!!, dijo Fabi con su acento francés. O mejor dicho: ¡¡Mgggau!!
Y saltamos.
Fabi es una gata joven y valiente. Inmediatamente tomó el control de la situación. Oteó el espacio con sus ojos entrecerrados, olfateando.
_Pogg aquí.
Y allá fuimos.
Una terraza a nuestro alrededor y una palmera rozando el suelo.
¡¡Zas!!, en la palmera y al momento en la calle. De tres saltos.
La libertad.
Una larga y ancha calle frente a nosotros y a lo lejos, el mar.
Nos apretamos, no sé si por temor o por complicidad o todo junto.
_No te separes de mi.
_Nunca me separaré de ti.
Luces amarillas de farolas, palmeras, calles solitarias.
Correr y correr hasta el mar.
Ruido de olas, olor a sal, a pescado, a noche de estrellas, a arena y algas.
La libertad.
_¿Me quiegges?
Tiemblo.
Jugar con las olas, con el viento. La noche y la mar aman a los gatos.
Volvemos a casa.
¡¡Mrrrau!!
La libertad.


sábado, 5 de febrero de 2011

Soñando con Matisse







Viento
Lluvia
El cielo está llorando
Todavía no quiero ir
Dejadme llorar a orillas del mar
…………………………………………………………
Dejadme soñar
Muy lejos de allí abajo sé que tengo un amigo que se llama Matisse
Un gato pintor, filósofo y poeta,
Un gato que bien conoce a los humanos ,
Tiene un maestro … o lo supongo
Un pintor tambièn
Dejadme soñar
Dice él que huir y huir, esconderme como lo hago
De nada sirve
Porque siempre te quedas contigo por fin
Y de tu cuerpo de tu alma no puedes salir
Dejadme soñar
Dice que si vengo
Hay para mi el mar en frente
Cielo, nubes,
Sol y sombra
Una cama grande,
Que podré ir cazando palomas
Y que se quedara cerca de mi, alrededor de mi,
Que nadie puede hacerme daño.
Dejadme soñar

jueves, 3 de febrero de 2011

FABI


Resulta que mi gatita Fabi es francesa. No lo supe hasta que por fin me dijo un miau con acento francés que dejó los pelos de mi lomo en posición de firmes. ¿ Que como suena?: Maravilloso.
Fabi es tímida, “peluda y suave, como si fuera de algodón”. También es orgullosa y altiva, como todas las gatas guapas. Cuando pasa cerca de mí, deja una fragancia a mar, a flores, a qué se yo que me hace cerrar los ojos y solo oler.
Desde mi atalaya la veo acicalarse y es como si el tiempo se parase para dejarla espacio. Hasta el pintor se para un momento de sus quehaceres para mirarla sin hacer ruido.
Es elegante, como de una antigua aristocracia que perdura en los modales.
Cuando una paloma se posa en la ventana, su cuerpo se estira, su cabeza, su lomo y su rabo forman una flecha, adelanta una pata y tensa los músculos, inmóvil y dispuesta para el salto. Abandona porque el cristal es una barrera in franqueable.
Se acerca y me rodea poco a poco, me golpea suavemente con su rabo pero como si no se diera cuenta., me huele y por fin se tumba a mi lado.
Procuro hacerme el indiferente y apretarme contra el suelo para que no se note que el corazón se ha convertido en un martillo pilón.
Dormitamos tumbados al sol.
Fuera, los humanos trabajan, se pelean, se aman, pasan y se van. Dormitamos pero sé que me mira con el rabillo del ojo y yo la miro igual. Pone una pata sobre la mía y el pintor sonríe, creo que ahora le gusta más su trabajo.
¿Será esto la felicidad.?


martes, 1 de febrero de 2011

RONRONEANDO 2


Llueve y hace un frío que pela al gato más pintor.
Subidos a la ventana miramos la ciudad en calma. Ha parado la lluvia un momento y comienza a amanecer. Las nubes convierten el cielo en un cuadro abstracto y maravilloso. Ronroneo.
Ronroneamos.
La mayoría de los humanos se pierden este espectáculo; cansados de trabajar aprovechan las últimas horas de la madrugada envueltos en sus sueños.
El pintor duerme; si viera lo que nosotros vemos es posible que pintara algo bueno.
Los gatos lo vemos todo, lo sentimos todo, lo presentimos todo: la magia del ambiente, el misterio de las nubes, los olores de la vida y la muerte.
Felices sueños, humanos. Descansad de vuestros odios, de vuestras ansias, de vosotros mismos porque nosotros velamos esta noche. Nada os puede hacer daño, hemos invocado a los antiguos dioses protectores.
Es mejor que soñéis con mundos hermosos que reparen vuestros corazones: no sintáis dolor, que esta noche mágica os acune y se lleve las sombras de toda tormenta. Mañana, hoy ya, será otro día.
Fabi y yo nos apretamos, nos regalamos nuestro calor en silencio y ronroneamos.

lunes, 31 de enero de 2011

RONRONEANDO 1

RONRONEANDO 1.


Esta mañana el pintor salió temprano de casa. A veces me gusta quedarme solo porque puedo dedicarme a explorar los lugares donde nunca me dejan entrar. Pequeños agujeros, profundos armarios, cajas llenas de sueños.
A lo lejos sentí sus pasos de vuelta y un olor entre familiar y desconcertante. La puerta se abrió con
cuidado y con muchísimo cuidado el pintor depositó en el suelo una caja. La dejó sin más, sin decir nada; con una sonrisa me miró y me guiñó un ojo o eso me pareció.
Como para un gato la curiosidad es el 90% de su existencia me fui acercando agazapado y a paso lento hacia el peligro. Algo se movía en su interior. Y aquel olor...
Lo de dentro dejó de moverse y casi me caigo sobre el lomo; entonces la vi.
Blanca como yo, de ojos azules como yo, con largos bigotes y ese olor.
Nos miramos mucho tiempo como sin mirar, olfateando tras la reja de la caja.
No sé el tiempo que pasó, me pareció una eternidad, hasta que ella dijo: Miau.
Se llama Fabi. El pintor la bautizó así y el sabrá por qué. No hubo más ceremonia que su voz pronunciando su nombre. Creo que a ella le gustó porque enseguida atendió a la palabra y levantó las orejas
Inmediatamente ha tomado posesión de la casa como si la conociera de toda la vida; se acuesta en mis almohadas, se sube a mi atalaya, trepa por el biombo y se hace la cama en la misma butaca. Yo la sigo y si los gatos pudiéramos hacer caras como los humanos creo que no me gustaría la que pongo.
Es tranquila, dulce y huele bien. Ronronea conmigo.


viernes, 28 de enero de 2011


EL GATO QUE NO CESA
Desde mi pequeña atalaya (La esquina de un armario cerca de mi ventana) la vista que se extiende ante mis ojos llega hasta el mar.
Allí me tumbo a mirar, a dormitar, a soñar y a soñar.
El pintor se ajetrea con sus pinceles y a veces nos miramos solo para saber que estamos. Juego con un rayo de sol, wowowo, que se filtra por la persiana.
Al otro lado de la calle los niños cantan en el patio de un colegio y el mundo se alegra con sus voces y sus risas. Es el Día de la Paz de los humanos.
Son interesantes los humanos, tienen días para todo. Sospecho que celebran aquello que no tienen.
La paz de los humanos...
Veo por esa ventana mágica que a veces mira el pintor, fuegos que me asustan, tristes, tristes guerras que no son de amores, amores que matan y palabras de hielo que cortan el alma.
Es como otro espejo donde no me reflejo pero que devuelve la mirada, esta vez airada, de los tiempos.
Hablo con una gata argentina que, lejana y sola, me regala rayos de plata y palabras de diamante.
Hablo con ese viejo amigo que siempre me acompaña y con ese humano que permite que me suba a mi atalaya y sueñe. Esa es mi paz y mi regalo.
Es el regalo que os regalo.


miércoles, 26 de enero de 2011

EL GATO EN EL ESPEJO


Cuando me miro en el espejo ya sé que no veo a otro gato. Pero lo que veo, tampoco soy yo. Lo que aparece es mi imitación, un clon de repetición que me devuelve la mirada. ¿Qué pensará de mi ese doble, condenado a repetirme del revés ?.
No soy un gato filósofo pero me intriga la cuestión. Si pudiera atravesar el cristal es posible que el mundo desapareciera hecho pedazos.
Miro el espejo y el pintor me mira con curiosidad y sonríe, de modo que hay un cruce de miradas doblado por el reflejo del espejo.
Y las miradas de los otros que se miraron antes, ¿donde están?, ¿Hay un lugar para las miradas perdidas?
Creo que para ser un gato, es demasiado pensar por hoy y es la hora de restregarme entre las piernas del humano.

lunes, 24 de enero de 2011

REGATEANDO


Los gatos somos ágiles para escapar y perezosos para casi todo lo demás. Nos gusta el regateo en todas sus formas.
Me encanta ver amanecer desde los pies de la cama del pintor (tengo la mía pero esta es más calentita ).
Bostezo,me estiro y me estiro y comienzo a acicalarme. Olfateo el aire marino que entra por la rendija de la ventana, la rendija es para que no me escape, como si tuviera ganas de irme...
Por las noches , escucho a mis hermanos de la calle, pelear y amarse en unas trifulcas que despiertan a los vecinos. Ahora, de amanecida, la gente pasa medio dormida; ruido del camión de la basura, de los primeros coches, de puertas que se cierran, de pasos que se alejan.
El pintor me empuja con el pie y se levanta para hacer café. Una sonrisa, una caricia y comenzamos la jornada.
La mía es bien simple: correr por toda la casa, subir a los lugares más altos, perseguir a una mosca, maullar si no hay comida en el plato, meterme entre las piernas del pintor, regatear.
Luego tomar el sol, volver a dormir, volver a soñar.
¿Qué soñamos los gatos?. Muy simple, la verdad: Las caricias que nos gustan, la alegría de vivir y sentir el sol en la piel, la nostalgia de lo que no fue posible, el deso de sentir esa punzada que levanta las orejas al mirar otros ojos , al sentir otro olor.
Si los humanos pudieran mostrar estos sueños sin vergüenza o temor, cómo sería este mundo.
Pero se pasan la vida regateando.
MIAU.


domingo, 23 de enero de 2011

La asamblea de los gatos

En el antiguo Egipto los gatos éramos animales sagrados. Matar a un gato se penaba con la muerte, Qué tiempos aquellos.
Dicen que hace muchos, muchos años, hubo una gran guerra de animales. Hartos  mis antepasados de escapar y esconderse decidieron reunirse en asamblea para decidir su futuro. El más anciano de los gatos, un viejo luchador cubierto de cicatrices  que había sobrevivido a todas las guerras gracias a su astucia y sobre todo a la rapidez de sus patas, inauguró la sesión con estas palabras:
 "Camaradas, amigos, compatriotas... Si esta guerra continúa será el fin para nosotros. Los ratones y los insectos han desaparecido, los enemigos acechan nuestro rastro y ya nos quedan pocos lugares donde escondernos. Hasta ahora hemos sido independientes, no hemos aceptado la tutela de nadie y nos fue bien hasta que empezó esta larga guerra. Nuestra supervivencia depende de la decisión que hoy tomemos.
Os propongo buscar un animal, lo suficientemente fuerte para que nos proteja y nos alimente y lo suficientemente tonto como para que se contente con unas pocas muestras de cariño y nos deje disfrutar de nuestra independencia. A vosotros os toca decidir quién será el afortunado."
Se hizo el silencio en la asamblea y poco a poco fué creciendo un murmullo de maullidos, ronroneos  y propuestas. El León, el tigre, el mono, las águilas reales...
Se discutía con pasión analizando los pros y los contras.
En el momento más álgido de la discusión, un gato joven, posiblemente el más joven de los gatos presentes, blanco y de ojos azules, pudo tomar la palabra y chillando, exclamó. "yo conozco a ese animal". Se hizo el silencio y todos escucharon la palabra que determinaría el destino de nuestra especie :
EL HOMBRE.

EL GATO PINTOR

Mi nombre es Gato Matisse y soy un gato que pinta. Vivo con un humano pintor, el dice que de talento y no seré yo quien le contradiga, no sea que por causa de un ataque de celos profesionales me ponga las patitas en la calle ( el sabe que soy infinítamente mejor ); la cosa no está para buscar otro amo que me cuide, me alimente y me acaricie cuando a mí  me de la real gana.
En realidad soy el regalo, otros no me quisieron, de unas manos especiales que me llevaron hasta el que en adelante llamaré  "El Pintor".
Tuve una gata que perdí en una esquina, un despiste lo tiene cualquiera, sin que tocara una sola de mis siete vidas.
Me dedico a mirar por la ventana el vuelo de las palomas, a tomar el sol de las mañanas, a dormir horas y horas, a llenarlo todo de pelos para desesperación del pintor, a hacer carantoñas cuando necesito caricias y a todo a lo que un señor gato pintor se dedica para hacer lo menos posible.
Os iré contando las cosas que van pasando en mi convivencia con el humano y lo mismo un día de estos: pinto.
Hasta entonces, MIAU.

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